
Bienvenidos amigos a la nueva era de la banca. Mejor dicho, el último aliento de los dinosaurios financieros antes de ser reemplazados por una banda de velocirraptores digitales. Hablamos de la ISO 20022 ese farragoso y burocrático estándar global que nadie entiende, pero que en realidad es la prueba de que el sistema SWIFT con su velocidad de una tortuga artrítica, finalmente ha sido declarado con muerte cerebral.
La ISO 20022 a diferencia de sus ancestros, no sólo te dice que Juan le envió dinero a María, sino que te da el árbol genealógico completo de Juan, la talla de zapato de María, y la opinión del mensajero sobre el clima. Es el Big Data aplicado a las transferencias de dinero. La banca tradicional lo implementa con la rapidez de un caracol mamado de Valium, mientras que en las sombras, las criptomonedas que son ISO-Ready se ríen a carcajadas.
Hablemos de las elegidas, esas joyas de la blockchain que supuestamente forman parte del nuevo banquete: XRP (Ripple), XLM (Stellar), ALGO (Algorand), HBAR (Hedera), y alguna otra que ya nadie recuerda hace cuánto estaban con velas verdes.
Los bancos en su infinita arrogancia, pensaban que adoptarían este estándar y luego continuarían con su negocio habitual. ¡Pero qué ingenuos! La ISO 20022 es el Caballo de Troya que mete la eficiencia de la blockchain directamente en la arteria de la yugular del sistema financiero. La nueva norma de mensajería financiera, es esa especie de traje de etiqueta que le están obligando a ponerse a todo el sistema bancario global.
Y es que el nuevo sistema financiero, damas y caballeros, será un híbrido grotesco. Tendremos a los viejos banqueros con sus corbatas de seda intentando usar la tecnología del mañana, mientras que en el back-end, XRP hace la transferencia transfronteriza en cuatro segundos por el costo de un suspiro. Es un espectáculo digno de verlo: la vieja guardia luchando contra una eficiencia que ellos mismos invitaron a la fiesta.
Así que, levanten su copa por el caos y la inevitable disrupción. La ISO 20022 no es sólo un estándar; es la nota de suicidio que el sistema SWIFT está obligado a firmar, y la lista de criptomonedas mencionadas son los buitres con hodl que ya están esperando pacientemente el festín. La industria financiera global ha declarado un día de luto.
